Seguro que todos habeis oído hablar del "
Cascanueces", ese
cuento original de E. Hoffman cuya versión de
Alejandro Dumas musicalizó el
compositor ruso P. I. Chaikovsky perteneciente al periodo del romanticismo
(1840-1893).
Chaikovsky puso música a un cuento, "El cascanueces y el rey de los ratones", que contaba la historia de una niña,
Clara, que la víspera antes de Navidad
recibe un mágico regalo: un Cascanueces con forma de soldado con su uniforme que,
por la noche, cobra vida y que, junto a sus soldados, la defenderán del
Rey de los ratones y su ejército de ratones. En su huida, el Cascanueces resultará
ser un Príncipe convertido en juguete por una maldición y la llevará al
Reino de los Dulces donde los recibirá
el Hada de Azúcar.
Nosotros
vamos a escuchar la "Danza del Hada de Azúcar" y nos vamos a
imaginar que estamos en ese
mágico Reino de los Dulces....
El
instrumento principal de esta danza es
la celesta, llamada así por su sonido "
celestial". Se trata de un instrumento parecido al piano, pero
los martillos activados a través de las teclas
percuten placas de metal en lugar de cuerdas tensas, lo que le da su
sonido característico.
Seguro que habréis escuchado
la celesta en
esta melodía de una muy conocida película... ¿
adivináis cuál es?
Y, como curiosidad, os dejo la "
Danza del Hada de Azúcar", pero
interpretada por el instrumento que conocimos a través de Mozart,
la Glass Armónica, ¿os acordáis?.. en este vídeo podeis verlo:
-> Después de escuchar estas canciones, ¿podríais describir lo que os imaginais al escuchar la danza del Hada? ¿bailan? ¿salen otros dulces a recibirlos? ¿qué es lo que ven a su paso por el Reino de los Dulces?..